El papel de la sociedad civil en la protección de los derechos digitales y el acceso a Internet

Ofelia Tejerina

La sociedad civil desempeña un papel fundamental en la defensa de los derechos digitales, la neutralidad de la red y el acceso equitativo a Internet. En un mundo cada vez más interconectado, donde la tecnología digital influye en prácticamente todos los aspectos de la vida cotidiana, es imprescindible que existan voces independientes que velen por los intereses de la ciudadanía frente a gobiernos, corporaciones y otros actores con poder económico y político.

Los derechos digitales, que incluyen la privacidad, la libertad de expresión en línea, el acceso a la información y la protección de datos personales, son extensiones de los derechos humanos en el entorno digital. La sociedad civil, conformada por organizaciones no gubernamentales, activistas, académicos y ciudadanos comprometidos, actúa como un contrapeso necesario para evitar abusos y garantizar que estos derechos sean respetados. A través de campañas, litigios estratégicos, monitoreo de políticas públicas y participación en procesos legislativos, estas organizaciones han logrado frenar iniciativas que ponen en riesgo las libertades fundamentales en línea.

En cuanto a la neutralidad de la red —el principio según el cual todos los datos en Internet deben ser tratados por igual sin discriminación—, la sociedad civil ha sido clave para sensibilizar al público y presionar a las autoridades para que se proteja este valor esencial. La neutralidad garantiza que ningún proveedor de servicios de Internet pueda bloquear, ralentizar o priorizar ciertos contenidos o plataformas en detrimento de otros, lo que es vital para la innovación, la libre competencia y el acceso igualitario a la información.

El acceso a Internet también se ha convertido en un derecho habilitador: sin conexión, millones de personas quedan excluidas de oportunidades educativas, laborales, culturales y políticas. La sociedad civil promueve políticas inclusivas que busquen cerrar la brecha digital, especialmente en comunidades rurales o marginadas. Además, trabaja para garantizar que el acceso no solo sea posible, sino también asequible, seguro y libre de censura.

En resumen, la sociedad civil es un actor imprescindible en la defensa de un Internet libre, abierto y equitativo. Su labor contribuye a fortalecer la democracia digital, proteger los derechos fundamentales y construir un entorno digital más justo y participativo para todos. Sin su vigilancia y activismo constante, los avances en materia de derechos digitales estarían en riesgo de retroceso.