En 1999, Álvaro tenía pelazo, diez kilos menos y el sueño con recorrer el mundo como fotógrafo de prensa. Sin embargo, el destino le llevó por otro camino: aprendió a crear sitios web para compartir sus fotos y, sin darse cuenta, terminó dedicándose a ello. Por el camino, fue aprendiendo la importancia del software libre, conoció WordPress, y encontró en su maravillosa comunidad amigos para toda la vida. De día trabaja en Automattic como embajador de producto de WordPress.com y por las noches le encontraréis en los foros de soporte de WordPress.org o reportando bugs de Gutenberg en GitHub.